No salimos del asombre de las cataratas de chamarel por su belleza cuando llegamos a una zona llamada la tierra de los 7 colores. ¡Fantantico!
Son una serie de dunas en mitad de la selva que, en funcion de como brille el sol, adquiere unos tonos preciosos (se supone que 7 tonos) y que tiene la particularidad de que no se mezcla entre ella. Es bastante curioso y que no se puede dejar de ver si se va a Mauricio.
Finalmente llegamos a Le Morne, para mi uno de los sitios emblematicos de Mauricio, pero que debido a la epoca del año me defraudo un poco: demasiado seco, aunque las playas paradisiacas.
